El Ayuntamiento de Badalona consiguió la orden judicial que le permitió desalojar a 14 familias gitanas que desde hace casi un año ocupaban ilegalmente algunas de las fincas expropiadas en el barrio del Gorg para construir un canal y pisos de lujo.
70 policías, entre mossos y urbanos, se concentraron en la confluencia de las calles de Guifré y Antoni Bori, en una manzana de viviendas conocidas como las casas murcianas. Los servicios municipales derribaron las casas para evitar que de nuevo sean ocupadas. El ayuntamiento dice que aún quedan una docena de viviendas habitadas ilegalmente y espera recibir en los próximos días una orden para desalojar todo el barrio.